Una enfermedad con el cáncer puede provocar un gran cambio emocional en la persona que lo padece y en sus seres queridos. También significa una constante visita al oncólogo que bien pueden ser “normales”, pero que para la gran mayoría siguen siendo difíciles y en ciertos casos, hasta desagradables. Es por eso que queremos decirte cómo enfrentar tu cita con el oncólogo de la mejor manera posible.


Comunícate con tus seres queridos

Te recomendamos que días antes hables con tus seres queridos de aquello que les preocupa sobre tu consulta con el oncólogo. Es de gran ayuda compartir los sentimientos, dudas y miedos que cada uno pueda tener con total sinceridad.

La sinceridad debe ser hacia los demás y contigo mismo. Es muy importante que cada uno sepa y tenga claro la información que quiere recibir y puede manejar. Cada persona es distinta por lo que puede reaccionar a ciertas noticias de manera diferente.

Comunicar noticias que tienen que ver con un diagnóstico de cáncer dentro de la familia es complicada. Existen casos donde es el paciente quien retiene información para proteger a sus seres queridos y otras en donde estos son quienes ocultan noticias del paciente creyendo que de esta manera le evitan sufrimiento.


No olvides preguntar

Es muy común regresar de una visita médica con el oncólogo con dudas o preguntas, incluso muchas que ya teníamos en la cabeza antes de ir al consultorio. Esta situación suele ocurrir debido al nerviosismo que provoca recibir noticias sobre un diagnóstico, por lo que te recomendamos hacer una lista con todas las preguntas que tengas y quieras hacer.

Pregunta durante la explicación del médico si lo crees oportuno o déjalas para el final. No importa que saques tu papel, recuerda que el oncólogo está ahí para aclarar cualquier cuestión que no haya quedado clara.


Libera el estrés del resto de tu día

El estrés en este tipo de consultas suele estar muy alto, por lo que es muy recomendable que, de ser posible, te tomes el día libre en tu trabajo. Liberar el posible estrés del resto de tu día te ayudará mucho a mantenerte enfocado, tranquilo y sin prisas. Al no tener más ocupaciones el resto del día podrás tener tiempo para procesar la nueva información que te ha dado tu médico.

Sal a tomar un café, toma un paseo, ve al cine, visita un lugar reconfortante. No importa si has recibido buenas o malas noticias, hacer algo que te distraiga y reconforte te ayudará a procesar esa información.

Estas son solamente pequeñas recomendaciones para hacer menos traumáticas las visitas al oncólogo. Puedes adaptar cada una para que se acomode mejor a lo que tú necesitas.

Si buscas una valoración médica confiable, acude con el Dr. Jonás Maya Ochoa es un oncólogo especialista que puede brindarte toda la ayuda que necesites.