Factores como el tabaquismo, contaminación ambiental o la prolongada exposición al humo y a diversas fuentes de combustión por motivos laborales, representan una alta probabilidad de riesgo de padecer enfermedades respiratorias, incluyendo al cáncer de pulmón.

Ante este panorama, la mejor medida de prevención es no esperar a que los padecimientos respiratorios y pulmonares se manifiesten. Acudir con un médico especializado es la mejor decisión que podemos tomar, si nos encontramos ante cualquiera de los escenarios descritos.

Hablando concretamente de cáncer pulmonar, los exámenes de detección resultan vitales para identificar la presencia de cáncer en una etapa inicial, lo que brinda inmejorables ventajas al médico y al paciente para tratar a tiempo tumores cancerosos, anormalidades en los tejidos, o daños en algún nodo linfático del pulmón.

Al respecto, las pruebas diagnósticas y exámenes de detección más comunes y eficientes para detectar el cáncer de pulmón, las encontramos en la exploración por TAC de tórax, la cual consiste en una tomografía computarizada (TC), además de las radiografías de tórax o la citología de esputo.

¡Mantén tus pulmones sanos! Recuerda que, a través de un diagnóstico confiable, es posible realizar la detección temprana del cáncer pulmonar o verificar si se trata de algún padecimiento menor, pero no menos importante para tratar a tiempo.